Tomás Manuel Abeigón Vidal, EA1CIU

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Colaborador de la Revista Radioaficionados de U.R.E. y del Foro Histórico de las Telecomunicaciones del COIT. Lic. CC Económicas y EE. por la USC, Post Grado en Banca Comercial "Cum Laude" por la Univ. Barcelona y Especialista en Dirección Financiera por la UOC

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sábado, 26 de septiembre de 2015

José Blanco Novo, EAR-28 (1891-1971), Capítulo II. De su destino en Vilagarcía de Arousa

José Blanco Novo, EAR-28 (1891-1971), Capítulo II. De su destino en Vilagarcía de Arousa


Autor: Tomás Manuel Abeigón Vidal (EA1CIU)
abeigont@gmail.com
Pontevedra


De su destino en Vilagarcía de Arousa

El 26 de julio de 1922 es ascendido a capitán  perteneciendo al escuadrón del sexto tercio (Galicia) de la Guardia Civil (29) siendo destinado a Vilagarcia de Arousa donde asume el mando de dicha plaza.

En diciembre de 1922, siendo capitán al mando de la segunda compañía de Vilagarcía, es nombrado jefe de las fuerzas de la Guardia Civil de Tui (30). La concentración de miembros del cuerpo en la zona se debió a las alteraciones de orden público que se produjeron con motivo de la huelga agraria llevada a cabo por esas fechas. Al finalizar el conflicto y normalizarse la situación, días después, regresa a su puesto en Vilagarcía de Arousa el 13 de diciembre de 1922 (31).
Entre los años 1922 a 1924, según relata el propio Blanco Novo en el boletín EAR de octubre de 1926:

"[...] Durante mi destino en Villagarcía (Pontevedra) hice algunos ensayos de transmisión en onda amortiguada, comunicando con buques a distancias de unas 20 a 30 millas [...]".

El 8 de febrero de 1924 se instala en el Gobierno Civil de Pontevedra un aparato de telefonía sin hilos, siendo dirigida esta por el capitán de artillería Julio Álvarez Cerón y el de la Guardia Civil de Vilagarcía de Arousa, José Blanco Novo "[...] que tiene una instalada en su domicilio particular, ya hace tiempo [...]".  "[...] La nueva estación, permitirá oír conciertos, conferencias, señales, etcétera en toda Europa, y aún a mayores distancias. A las siete de la tarde se oirán los conciertos de la Torre Eifel de París". Añade el diario El Progreso: "[...] así como todas aquellas noticias o informaciones que se cursen desde Francia o Inglaterra y con este motivo todos los de las estaciones españolas. [...]". Además, por la misma nota de prensa, sabemos que se instaló una antena que iba desde el torreón del nuevo Instituto hasta el edificio de la Diputación Provincial. El nuevo edificio del instituto no se inaugurará hasta 1927 aprovechando una visita a Pontevedra del Rey Alfonso XIII. Después de su establecimiento, se oyeron dos conciertos, uno en París y otro en Londres. Era Gobernador Civil de la provincia, el también Comandante Militar de la plaza, Manuel Junquera Guerra, en cuyo despachó quedó ubicado el aparato. Junquera se había hecho cargo del mando del 15 Regimiento de Artillería Ligera, de guarnición en Pontevedra, en junio de 1923por lo que fuera superior jerárquico , en la misma arma, del capitán Julio Álvarez Cerón.


Al fondo el Instituto y delante el Palacio de la Diputación Provincial

Al día  siguiente de publicarse esta noticia, El Pueblo Gallego,  titulando Radiotelegrafía una nota en la sección local de Vilagarcía de Arousa incluye el siguiente texto:

"La espléndida instalación que tenía montada D. José Pumariño, en su domicilio, va a ser instalada en el Gobierno Civil de la provincia. 
El señor Pumariño, que es un amateur inteligente, espera estos días un nuevo aparato radiotelefónico, muy potente" .

Es evidente que ambas notas, a pesar de la diferencia de un día de su publicación refieren el mismo echo, del que nos interesa aquí destacar que Álvarez Cerón y Blanco Novo se conocían ya, al menos desde este año 1924, diez años antes de que ambos fuesen nombrados por el Gobierno de la República jefe y subjefe del Servicio especial de radio, creado en ese momento, dependiente de la Dirección General de Seguridad.

Por otro lado, es de destacar que en Vilagarcía de Arousa encontramos otro amateur, José Pumariño que no sólo era titular de una instalación radiotelefónica sino que acababa de mejorar la misma que reemplaza por una más potente. Con el tiempo, José Pumariño trasladaría su domicilio a Zamora.

El diario de Vilagarcía de Arousa, Galicia Nueva, publica a principios de mayo de 1924 un artículo titulado La radiotelefonía en Galicia que firma José Blanco Novo y en el que este da su opinión sobre la necesidad de instalar una emisora de radiodifusión cultural en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Santiago de Compostela y, la creación del Radio Club de Galicia, también en la ciudad del Apóstol. Dicho proyecto, defiende la idea de establecer una emisora independientemente de la que se montase en Galicia por una compañía adjudicataria de la concesión del Estado para radiodifusión, y que tuviese, como fin primordial, la enseñanza, por encima del mercantilismo que perseguiría una empresa privada. También considera que la persona más indicada para liderar el proyecto es el decano de la Facultad de Ciencias, Marinao Álvarez Zurimendi:

"La Radiotelefonía en Galicia
Un interesantísimo artículo debido a la pluma del distinguido ingeniero [Civil] Don Mario Labarta [y Labarta], me obliga a ocuparme hoy de esta materia, para exponer mi modesta opinión que galantemente se interesa, sobre el establecimiento en Santiago, de una estación emisora como medio de difusión cultural.
He de agradecer, ante todo, al articulista los inmerecidos elogios que me dedica. Sepa el Sr. Labarta que no poseo otros méritos que una desmedida afición y que por eso estoy siempre dispuesto a acudir a donde se me requiera para ser el último peón.
Gratísima impresión me produjo la lectura del proyecto, tan brillantemente desarrollado, tanto más, cuanto que esa misma idea habíamos acariciado un buen número de aficionados de esta Región. No hay día que al oír los conciertos y conferencias dados en el extranjero por T.S.H. no piense en las innumerables ventajas que representaría una labor análoga realizada por una estación próxima.
Hace un par de días la Compañía Francesa de Radiotelefonía, dio desde su estación de Chehy una disertación sobre cirugía a cargo de un eminente profesor.

Círculo Mercantil de Vilagarcía de Arousa


Esta emisión la recibimos un grupo de amigos en ocasión de probar un aparato en el Círculo Artístico Mercantil de esta ciudad y no pudimos menos de recordar una noche gratísima [ la del 9 de febrero de 1924] en que el sabio doctor [Alejandro Rodríguez] Cadarso nos maravilló con su ciencia desde la tribuna de esta misma sociedad, versando sobre igual tema.


Y es de desear que en un plazo no lejano su autorizada voz, y la de tantos otros ilustres catedráticos gloria de la Universidad Compostelana llegue a un auditorio mucho más numeroso distribuido en un radio de varios cientos de kilómetros merced a la maravillosa telefonía sin hilos.





El Reglamento próximo a publicarse sobre la radiodifusión en España, establece que la compañía concesionaria instalará como mínimo cuatro estaciones transmisoras en la península. Indudablemente alguna de ellas estará en esta región o próxima a ella, pero esto no debe ser motivo para dejar de mano el proyecto que nos ocupa. En primer lugar, por buenas que sean las estaciones que nos brinde tal compañía no satisfarán nuestros deseos ni nuestras necesidades, pues una entidad guiada sólo por el mercantilismo, tendrá como fin secundario el que para nosotros debe ser primordial, la enseñanza. Y en segundo término, porque esto no pasa de ser un proyecto y hasta su realización ha de pasar bastante tiempo.
Por todos conceptos es Santiago el punto indicado para establecer el centro emisor, y no sólo indicado, sino insustituible.
Por su situación geográfica, por su constitución topográfica, por los elementos de que allí se dispone es el lugar ideal para este objeto. Y en Santiago debe indudablemente establecerse en la Facultad de Ciencias. Por suerte, al frente de esta Facultad está un hombre competentísimo y entusiasta, el señor [Mariano] Álvarez Zurimendi, que con su voluntad firme realizará la obra orillando las dificultades si alguna surgiera, que no es de esperar.
No creo que la Facultad necesite ayudas, puesto que el precio de la instalación no es exagerado, pero aún en este caso ¿qué entidad negaría su concurso financiero?.
Como complemento opino debe constituirse también en Santiago el <<Radio Club de Galicia>> que cooperaría eficazmente en la obra en la siguiente forma: En el Club podría instalarse una sala estudio con un micrófono unido telefónicamente con la estación de la Universidad y desde él, dar a esta, música, canto, etc. para que fuesen transmitidos.
Una entusiasta directiva tendría a su cargo la organización de esta parte artística y esto unido a las emisiones culturales que acordase dicho centro, haría que la estación compostelana fuera escuchada con deleite a la par que realizaría una obra meritoria y de trascendencia.
Ánimo pues, y a realizar cuanto antes esta empresa. A mi juicio lo primero que se necesita es una reunión de entusiastas para un cambio de impresiones y luego a empezar a trabajar que <<tela >> hay mucha y tiempo poco.
Los señores Álvarez Zurimendi y Labarta deben tomar la iniciativa y estoy seguro que serán secundados por una legión de aficionados, pues hay que tener en cuenta que a estos mucho beneficia la idea: los que hoy precisan estaciones costosas para oír emisiones extranjeras sólo necesitarán luego modestos receptores y las audiciones serán más provechosas.
José Blanco Novo."


Mariano Álvarez Zurimendi

En junio de 1924, Blanco Novo asume el mando de la Guardia Civil de Santiago proveniente de Vilagarcía. En la prensa local se publica con tal motivo una nota en la que se anuncia su toma de posesión, donde se dice  sobre él:

"[...] El bizarro capitán es muy activo y trabajador, y en los puestos de Ferrol, Arzúa y Villagarcía, se distinguió por un exquisito tacto, que le hizo acreedor a las simpatías de que en dichos puestos disfrutaba. [..]".

A finales de mayo, bajo el título de un traslado, El Pueblo Gallego comenta el traslado del que, después de estar al frente del puesto de Vilagarcía durante dos años, "[...] supo rodearse del aprecio de este vecindario, con su carácter caballeroso. 

Pierde Villagarcía, con la marcha de este ilustrado oficial, uno de los elementos más entusiastas de la difusión de la telefonía sin hilos, pues era su estación receptora una de las mejores instaladas en el pueblo".

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