Tomás Manuel Abeigón Vidal, EA1CIU

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Pontevedra, Pontevedra, Spain
Colaborador de la Revista Radioaficionados de U.R.E. y del Foro Histórico de las Telecomunicaciones del COIT. Lic. CC Económicas y EE. por la USC, Post Grado en Banca Comercial "Cum Laude" por la Univ. Barcelona y Especialista en Dirección Financiera por la UOC

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jueves, 20 de agosto de 2015

El primer receptor de radio en Pontevedra: Julio Álvarez Cerón y Las tres Ces


Julio Álvarez Cerón nació en San Fernando (Cádiz) en 1889 y murió en Bucaramanga (Colombia) el 13 de diciembre de 1968.(http://www.panoramio.com/photo/59436028). Durante algunos años de su carrera militar, siendo capitán del 15 Regimiento de Artillería Ligera, de guarnición en Pontevedra, además de las obligaciones propias de su trabajo, se dedicó a conocer y difundir la cultura de la radio, constituyendo además, un negocio en torno a la misma consistente en la venta de receptores de fabricación francesa de la marca Vitus del cual obtiene la representación exclusiva para Galicia, Asturias y León para su sociedad Las tres Ces en octubre de 1924. De esta forma se convirtió en el primer entendido en radio que hubo en la ciudad en los albores del sinhilismo (término con el que se conocería a los aficionados a la radio en sus primeros años) en España. Su llegada a la ciudad del Lérez se produciría en 1920 al incorporarse al 15 Regimiento de Artillería Ligera. Luego de ser enviado a Melilla por dos veces, termina estableciéndose en Pontevedra en diciembre 1922 donde permanece hasta su marcha definitiva en marzo de 1927, cuando es destinado a Larache.

En el libro de Rafael Landín Carrasco, "Pontevedra de aquella", el autor dedica un capítulo a los pioneros de la radio en Pontevedra, los hermanos Vázquez Lescaille. En el mismo, podemos leer  "Tengo idea que el primer equipo, una primitiva emisora de pilas, le fue comprada a un oficial de Artillería llamado Álvarez Cerón." Este oficial era Julio Álvarez Cerón. Pero esto forma parte de un capítulo al que le dedicaremos espacio más adelante.


En 1969 fallecería sin ver publicadas sus memorias Antonio Cordón García, General republicano y comunista que narra, entre otros episodios de su vida, los vividos en Pontevedra cuando formaba parte de la oficialidad del 15 Regimiento de Artillería. De entre sus líneas hemos podido reconstruir un pedacito de la historia de la radio en La ciudad del Lérez que daría comienzo precisamente cuando, tres capitanes artilleros, decidían fundar una sociedad a la que llamaron de las tres ces, inicial de los apellidos de sus componentes, Cerón, Caruncho y Cordón. Siendo esta liderada por Julio Álvarez Cerón, comercializaron en Pontevedra los primeros receptores de radio que hubo en la capital de la provincia, en 1924.

El capitán Antonio Cordón García colaboró con los periódicos El Pueblo Gallego y el Diario de Pontevedra escribiendo artículos ocultando su identidad bajo el seudónimo Lérez. Los artículos se incluían en unas secciones que él puso por título, Dándole a la lira y Columpio ciudadano. Estos se publicaron entre septiembre de 1924 y enero de 1925.

El tercer capitán artillero de este grupo de amigos aficionados a la radio era Antonino Caruncho Astray, nieto del fabricante de los puros La Intimidad, el cual gozaba de una posición muy holgada y actuó de capitalista y facilitador de la financiación del negocio de venta de receptores de radio.

Utilizando el relato que hace Antonio Cordón García en sus memorias, vamos a contar a continuación como se desarrolló su actividad de negocio relativo a la radio que se extendió entre octubre de 1924 y marzo de 1927:

"Entre los oficiales de izquierda del pequeño grupo antidictatorial del regimiento figuraban dos capitanes con los que me unía una amistad muy estrecha; Julio Álvarez Cerón y Antonino Caruncho [Nota de TMAV: Astray], nieto éste último del fabricante de los célebres cigarros habanos que llevaban por marca [Nota de TMAV: La Intimidad] su apellido. [Antonino se había casado con una prima hermana suya.] Los tres amigos éramos de sentimientos republicanos, aunque no nos habíamos afiliado hasta entonces en ningún partido [Nota de TMAV: Finales de octubre de 1924]. Digamos que éramos republicanos en embrión. Hacíamos los tres algo que chocaba a la mayoría de los oficiales: leíamos «El Sol», «El Liberal» y «EI Heraldo» de Madrid, y hasta algunas veces «El Socialista». Álvarez Cerón había heredado del alemán Kugelman, cuando éste se marchó de Pontevedra, la gran habitación que él había ocupado en el hotel [Nota de TMAV: Méndez Núñez, Oliva, 34] y había arreglado a su gusto. En las dos paredes laterales había hecho construir el alemán unas estanterías que llegaban hasta el techo; las tenía abarrotadas de libros en francés, inglés, alemán y español, los cuales dejó también en herencia el generoso y original alemán a mi compañero. Aquellos libros, salvo los escritos en alemán, idioma que desconozco por completo,me proporcionaron sabrosa lectura durante mucho tiempo. Un gran tablero de pino sin pintar, pegado a la pared, ocupaba el fondo del cuarto. Sobre él había colocado Álvarez Cerón un enorme aparato receptor de radio, con muchos mandos, dos altavoces de aquellos antiguos de bocina, acumuladores, pilas y rollos de cables,etc. Álvarez Cerón ocupaba en el hotel otra habitación en la que dormía; esta otra grande la dedicaba a sala de lectura y a actividades radiofónicas.


El primer día que entré en aquella estancia quedé admirado ante el complicado receptor de radio, el primero que veía. Álvarez Cerón se extendió en explicaciones sobre su manejo, consultó su reloj, esperó unos minutos, empezó a tocar botones y manecillas, a hacer girar la antena de cuadro que estaba sobre la mesa, haciendo cada movimiento con seriedad y delicadeza sumas, como si se tratase de un difícil y peligroso experimento científico. Después de una serie de rugidos y aullidos que salían del altavoz, sonaron pausadas y solemnes las campanadas del Big-Ben londinense. Confieso que sentí una gran emoción al oírlas. Dándose cuenta de ello, me dijo Cerón, muy satisfecho, llenándose la boca con la palabreja, señalando el receptor:
—Es un superheterodino. Un «Vitus» francés. Lo mejor que se ha fabricado hasta ahora.
Me dejó que digiriese bien la frase,y continuó:
—Por cierto que he hablado con Caruncho y hemos escrito a la casa «Vitus» pidiéndole la representación para Galicia. Por supuesto, contamos contigo como tercer socio a partes iguales.
Y así nació la sociedad «Las tres Ces»: Caruncho, Cerón (todos lo llamaban por su segundo apellido), Cordón [Nota de TMAV: la obtienen en octubre de 1924 y el primer anuncio del 25/10/1924 que se publica en la prensa local de Pontevedra,  indican como razón la sastrería El Globo en Calle de la Oliva, 4, en cuyo escaparate se exhiben los aparatos y accesorios. Este establecimiento estaba muy comprometido con la difusión de la cultura, contribuyendo mas tarde a la financiación de la publicación Cristal] . «Vitus» nos concedió enseguida la representación [Nota de TMAV: El 29/10/1924, con el nombre de Industrias radioeléctricas y con domicilio en  Calle de la Oliva, 34 al lado de la Plaza de San José, que corresponde al Hotel Méndez Núñez, aparece el primer anuncio]. Ni Cerón ni yo teníamos una peseta para meternos en negocios, pero Caruncho era hombre acomodado, incluso tenía automóvil, lo que en aquel tiempo era un lujo, y ello contribuyó a que nos abrieran un crédito en la «Banca Riestra», en condiciones no del todo malas. Vendimos muchos aparatos, hasta el extremo de que «Vitus» nos invitó a ir a Madrid como representantes suyos en una exposición de casas comerciales de radio que se celebraba en la capital [Nota de TMAV: Se trata de la Exposición General de la T.S.H., el cinema y la electricidad que se celebra en diciembre de 1924 en el Palacio del Hielo de Madrid y que se clausuró el 28/12/1924], por ser «sus mejores representantes en España ».


Pero con la sociedad no ganamos ni un real, porque la verdad es que como comerciantes éramos los tres una verdadera calamidad, sobre todo Cerón, «jefe de la sección de ventas», como decíamos a los clientes. Además de los catálogos con los precios para el público, teníamos otro muy secreto en el que figuraban los que la casa nos hacía a nosotros. Pero, muy en secreto, tenía Cerón la debilidad de enseñarlo a alguno de los amigos compradores efectivos o en potencia; éstos se lo decían a otros confidencialmente y todos acababan llevándose el aparato por el precio que nos había costado. Pero como, además, a fuerza de ruegos, conseguían frecuentemente que Cerón les regalase las pilas y los acumuladores, y hasta el altavoz en algunos casos, y les perdonaba los gastos de instalación de la antena en otros, había aparato que a nosotros nos resultaba carísimo venderlo. Otras veces, Cerón, con su «tecnicismo radiofónico» espantaba a algún cliente que ya teníamos maduro para la compra Caruncho o yo. Recuerdo el caso de un cura muy pesado que había venido varias veces a visitarnos. Desde el primer momento nos dimos cuenta de que no compraría un superheterodino , porque  era muy caro para él. Ya lo teníamos convencido de que un aparato mucho más barato, el tipo «Francia» [Nota de TMAV: debe referirse al modelo Europa, no he encontrado ningún modelo de Vitus denominado Francia] de 4 lámparas era tan bueno como el caro (habíamos tenido la suerte de que en una prueba se oyese muy bien).
—Ya lo ha oído usted mismo. Suena lo mismo que el superheterodino.
—Bueno –intervino Cerón, estropeando el asunto– alguna vez suena como el superheterodino, pero es un aparato muy poco sensible, y como no se den todas las condiciones meteorológicas favorables o se queda mudo o se oye con dificultad porque recoge todos los parásitos.
Y, claro, el cura se marchó sin comprar aquel aparato con parásitos, pensando quizás que estaba lleno de pulgas o piojos meteorológicos más o menos acústicos.
Cuando al ser disuelto por primera vez el Cuerpo de Artillería (hecho a que me referiré más tarde) [Nota de TMAV: Esto ocurrió el 15/09/1926] hubimos de liquidar el último crédito resultó que la sociedad tenía que abonar unos miles de pesetas, que pagó Caruncho, porque era el único que las tenía.[...]

[...] Como regalo de Año Nuevo, por eso recuerdo la fecha, el 31 de diciembre publicó Primo de Rivera otro decreto en el que daba por extinguidas todas las condenas y responsabilidades judiciales de los artilleros [Nota de TMAV: Se refiere al 31/12/1926]. Álvarez Cerón y Caruncho, puestos en libertad, abandonaron también el 15 Ligero definitivamente, pues fueron destinados uno a Larache, (Álvarez Cerón) [Nota de TMAV: en fecha 29/03/1927] y el otro a Barbastro (Caruncho). Así quedó disuelta para in eternum la sociedad de «las 3 Ces». Pero pronto habríamos de encontrarnos otra vez los tres en Madrid. [...]

Estando desterrado en Arbo como castigo después de ser expulsado del cuerpo artillero por asuntos relacionados con la rebelión del cuerpo de artilleros contra disposiciones decretadas por el gobierno relativo a los ascensos por méritos militares, mecanismo que no aceptaba ese arma al defender el criterio de antigüedad (escala cerrada) como único determinante para la consecución de los mismos, de octubre a noviembre de 1926, recibe una visita:

"[...] Pero la visita más grata para mí fue la del antiguo montador de antenas de la sociedad de «las tres Ces» a la que ya me he referido. [Nota de TMAV: esto ocurriría en octubre 1926] Trajo consigo todo lo necesario para montar en mi alojamiento una antena y dos radiorreceptores, uno de una lámpara  [nota de TMAV: debe tratarse del modelo Vitus mono baby por la descripción que da fabricado en 1924]


y otro de seis [Debe tratarse del Vitus Súper mondial, modelo de 1925].

 

Había sacado los aparatos y el material del depósito que la sociedad tenía en el hotel [Nota de TMAV: Hotel Méndez Núñez]. Montó la antena, hizo la instalación y se negó en absoluto a admitir que le pagara nada... ni siquiera los gastos de viaje. Dijo, creo que mintiendo para que me quedara tranquilo, que el viaje se lo habían pagado unos amigos, pero guardando en el misterio cuáles. [Si Juan, que así se llamaba, vive todavía, me gustaría que leyese estas líneas y viera a través de ellas que los 38 años transcurridos desde entonces, y tan llenos de acontecimientos, no han borrado en mí el recuerdo de aquel generoso rasgo suyo.] [...]"  (pág. 290 y 291)

"[...] Yo seguí escuchando la radio por el aparato de una lámpara y con auriculares pues con él no funcionaba el altavoz; el aparato era una cajita con una lámpara encima y una puertecita en una de las caras; abriendo más o menos esa puertecita se captaban las estaciones [Nota de TMAV: Vitus mono baby, modelo de 1924). Las emisiones de París y Madrid las oía m u y bien.[...]" (pág. 293). A primeros de noviembre se le levantaría el castigo y fue destinado a Vitoria para al mes siguiente ser readmitido en la Escuela de Guerra donde se incorporó en enero de 1927.
(Del libro: Antonio Cordón. Trayectoria. Recuerdos de un artillero.1971. Ed. Espuela de plata. 2008)

Los dos anuncios de 1924

El Pueblo Gallego, 25/10/1924 y 29/10/1924 publica dos artículos sobre TSH y a continuación el anuncio debajo del texto de aquel, como creando una sección, pues termina con la expresión (se continuará). El primero de ellos figura a continuación. El segundo tiene un error tipográfico pues escriben Victus en lugar de Vitus. En el segundo ya aparece el nombre de Industrias Radio-eléctricas. En estos anuncios no son todavía representantes exclusivos para Galicia, Asturias y León, ya después en 1925 si aparece así en su publicidad.







Sobre los establecimientos que utilizaban para exposición y depósito

En la dirección que figura como representantes en el primer anuncio del 25 de octubre de 1924, Oliva, 4, se encontraba la sastrería denominada El Globo. Este establecimiento sería utilizado como exposición de los aparatos de radio que comercializaban, tal como consta en el artículo publicitario que aparece en El Progreso, 06/06/1925. El Globo se publicitaba con un anuncio como el de El Progreso de 06/07/1924 que reproducimos a continuación.




En el del día 29 de octubre, cuatro días después, aparece ya el nombre de la sociedad Industrias radiotelegráficas y la dirección es Oliva, 34. En esta dirección, que también corresponde a la Plaza de San José, está el Hotel Méndez Núñez. Dice en su libro Trayectoria, Cordón, que el depósito de la sociedad estaba en el hotel de Pontevedra por lo que este sería el mismo donde estaba instalado Álvarez Cerón. Sobre la confirmación de la dirección del Hotel, hemos utilizado la siguiente fuente: (http://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/2013/07/14/mendez-nunez-calixto-pioneros-publicacion/0003_201307P14C3991.htm)



Sobre los hoteles de Pontevedra en esa época hemos encontrado la siguiente referencia:

"Había cuatro hoteles en la Pontevedra de mediados del siglo XX que daban cierto realce a la villa. El Hotel Progreso, que estaba en la calle con el mismo nombre (Benito Corbal, en la actualidad) y que hacía esquina con la bajada hacia "la feria". El Hotel Engracia, en la subida hacia la ciudad por Andrés Muruáis, y que después ocupó sus terrenos el Casino Mercantil e Industrial, hoy convertido en edificio catastral. El Palace Hotel que estaba enfrente de la estación vieja y hacía esquina, también, con Andrés Muruáis, y por último, el Hotel Méndez Núñez, situado en la pontevedresa Plaza de San José. También coexistieron con estos hoteles, otros de menor nombre, como el Hotel Estrella y Hotel Madrid." (http://vellapontevedra.blogspot.com.es/2011_07_01_archive.html)

Los anuncios en 1925 tras la exposición de T.S.H. de diciembre de 1924

La publicidad de 1925, después de la Exposición de T.S.H. del Palacio de Hielo de Madrid, que se clausuró el 28/12/1924 consta de nueve anuncios en total repartidos entre dos periódicos Diario de Pontevedra y El Pueblo Gallego. Reproducimos dos de ellos, como muestra, los de Diario de Pontevedra del 13/01/1925,  más sencillo que el de El Pueblo Gallego de 02/4/1925, quizás por cuestión de coste. El modelo Vitus El Mondial III es el que aparece a continuación:

 

       











Enlaces de interés:

Sobre Fernand Vitus:

En 1927, Fernand Vitus obtiene el indicativo de radioaficionado 8LH cuya estación se sitúa en la calle Damrémont de Paris. 



https://fr.m.wikipedia.org/wiki/Fernand_Vitus
http://100ansderadio.free.fr/Biographies/Vitus_Fernand.html


Sobre los receptores Vitus:




Ficha técnica:
http://www.doctsf.com/grandlivre/fiche.php?ref=3477&afficher_photos=1
Algunos Modelos de Vitus:
http://jcverdier.museum.online.fr/vitus.htm
Modelo Vitus Mondial II:
http://www.oldradio.tv/images/vitus-mondial-ii-2-b.jpg
Modelo Vitus Mondial III:
http://www.radiomuseum.org/r/vitus_mondial_iii.html

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